"A finales de 1876, el profesor Franz Boll (1849-1879) descubrió que la capa externa de la retina posee un color púrpura. Halló que esta superficie se blanqueaba al ser expuesta a la luz, pero retomaba su color original en la oscuridad. Este color púrpura, que Boll llamó sehpurpur (púrpura del ojo), desaperece inmediatamente después de la muerte"
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sábado, 30 de mayo de 2015

Horarios


Dime tú 
cómo prefieres ser si no eres 

(si no sabes // ser tú)


Dime______ 

lo mucho que te gusta escucharme
con.ese.misterio.que.agota.paciencias 

(¿quién eres?<--->¿a qué vienes?
   HABLA         
siéntate
Dime

aunque tú no se.as
aunque tú no sepas          
          muy bien 
               qué----decir    

sábado, 8 de noviembre de 2014

My own Recipes (nº5)

Busco el movimiento ajeno a la voluntad.

Busco liberarme de la carga de la decisión y de la intención.
Busco en el arte de la siega, 
en todas las Artes Mecánicas,
el goce inconsciente y ecuánime.

Busco en la repetición del trabajo manual y en serie
las excelencias del movimiento involuntario.

Pretendo obstinadamente, 
día y noche, 
con férrea determinación, 
hallar en los actos sin reflexión ni cálculo
las delicias de la vida simple.

Busco intencionadamente la NO-INTENCIÓN
y no descansaré hasta encontrarla.

(Así arda mi empeño en el infierno de la testarudez).
* * *

jueves, 6 de noviembre de 2014

Pena de ouïe

Pena Louïe, (paso pena de louïe...). ¿Sabes, Louïe? te echo de menos, Louïe. Un vacío aquí y otro allí, palabras, paseos sin ti... Pasará, (aunque quede aún tanto aquí). 
Y si vuelve a amanecer, no habrá nunca más un cielo de azul tan azul: azul de Louïe.
Y si vuelve a amanecer, no será en el mismo cielo de azul sobre azulazul de Louïe. 
Y por mucho amanecer, no veré ya el mismo cielo, azul contra azul: azul de Louïe.
Y vuelve a amanecer y me encuentro en otro cielo, no doy con su azul: azul de Louïe.
Y con cada amanecer me propongo un nuevo cielo, y pierdo el azul: azul de Louïe...


[Miguel Bosé: Azul de Louïe, del álbum Laberinto, 1995]

viernes, 5 de septiembre de 2014

Puerto Metafísico 14 (y último)

...Y vale más andar, aunque descaminado. No pudiendo moverse, uno siempre puede avanzar (en sus ideas, en sus interpretaciones, en sus propios aprendizajes). 
Hay personas que se buscan en la huida y personas que se pierden buscándose. Personas que buscan, como busca dirección la flecha, un destino al que unir el inicio de su trayectoria. 

Por vuestros frutos seréis reconocidos, pero por sus frutos jamás los conoceréis:
Un árbol con todas sus ramas astilladas puede volver a brotar; quizá no consiga dar frutos (maduros), pero será todo un ejemplo de fortaleza y amor.

"Multiplicada vida da la muerte. / Múltiples son los rayos de la aurora."

* * *

sábado, 18 de enero de 2014

Puerto Metafísico I

Aun visualizándolo, cree que nunca podrá llegar a puerto. Puerto Metafísico, se dice. En mi mente, casi todo es irrealizable, como una densa niebla que destiñe colores y hace inverosímil la forma de cualquier objeto cercano... 
Interpone una barrera translúcida entre los propósitos postergados y su capacidad de acción. Se confecciona laboriosamente todo un repertorio de angustias y excusas, a modo de muro de contención, para no darse de bruces con las promesas delirantes que un día se lanzó a la cabeza. Ya no me creo, repite desganado. Nada. Pero al mismo tiempo, vuelve a pegar con cinta adhesiva esas ocurrencias sobre el entramado de su muro de contención. Cada día se asemeja más este muro de papel a una pared. Ahora solo queda pintar una puerta.


viernes, 12 de abril de 2013

Interludio V

[La hora naranja]















A veces deseamos reanudar el trayecto a solas, sin reflejarnos en nadie o sin que otros, 
-los mismos de siempre-, se reflejen en nosotros.
A veces deseamos partir de cero, soltar amarres, romper esos vínculos que nos anclan 
desde el día en que nacemos a un espacio habitado, a una idea preconcebida de algo que 
siempre ha estado y está ahí, apuntándonos con el dedo… 
Esos vínculos que marcan nuestro destino y nos retratan a través de un prisma abstruso… 
(espejos que nos devuelven una imagen fragmentada). 
Esos lazos que tejen nuestro destino, que nos amordazan para que no revelemos 
nuestra propia verdad.

Y los vínculos que ya no son: los que nos niega el azar.

viernes, 15 de junio de 2012

Ars longa

Caminando por los pasillos de un colegio me di de bruces con este cartel: 

Hubo un tiempo en que los entendidos en Comportamiento Humano aconsejaban que tuviésemos siempre a mano una frase que nos animase a perseverar en momentos de zozobra… Decían que era muy positivo escribir para uno mismo, en una lámina de papel más o menos pequeña, una frase alentadora que nos motivase nada más fijar nuestra mirada en ella. Creyendo en el poder de sugestión de la palabra escrita, rellené cientos de folios durante mi adolescencia, pero al final sólo colgué un mensaje en la pared: Ars longa, vita brevis. 

Al observar este cartel realizado por alumnos de un colegio de primaria, siento la necesidad de volver atrás en el tiempo y forrar con cartulinas las paredes de mi adolescencia. Pintar un corazón grande y rojo en el centro y rellenar las letras con rotulador azul. Porque, después de todo, sólo era cuestión de caminar.

lunes, 28 de mayo de 2012

Sub specie aeternitatis

Al contemplar la realidad desde una perspectiva intemporal corremos el riesgo de infravalorar nuestro presente. Desde esta perspectiva de eternidad, el devenir cotidiano, junto con todas las obligaciones y costumbres diarias, se ve como algo insustancial e incluso absurdo. Un ir y venir a prisa, sin rumbo o pautado en exceso, que no conduce más que al progresivo desgaste físico y mental.
Al contemplar la realidad desde otra perspectiva algo más alentadora quizá nos ceguemos por momentos con la visión deslumbrante de una vida trascendental en potencia y dejemos un poco aparcada la imagen cotidiana de nuestras circunstancias actuales.


Podemos fantasear durante unos minutos con esta idea de trascendencia, pero sin demorarnos demasiado, porque tendremos que regresar de nuevo a nuestra rutina de reloj, de horarios pautados y apuntados digitalmente en nuestros dispositivos móviles interconectados y luminosos. Podremos fantasear con esta idea durante algún rato, el que nos quede entre pitido y pitido, entre llamada y alarma, entre pantalla y pantalla. 

O quizá podamos fantasear con vivir una vida virtualmente trascendente; mezclar dos modos de mirar, desde dos posibles ángulos. Ser a un tiempo de carne y a otro tiempo de hueso.

(Yo sé que la Vida es mucho más simple, pero cada día nos lo complican más).

lunes, 23 de enero de 2012

Reinventarse o morir

Pese a todos estos cambios vertiginosos a los que nos vemos sometidos en la actualidad, la Naturaleza nos vuelve a demostrar que el verdadero cambio nace de la monotonía; como una silenciosa repetición de frecuencias rítmicas constantes que se ve enriquecida cada cierto tiempo con unos golpes vigorosos que acentúan y fijan otra pauta de asimilación.
Debajo de cada cambio, sustancial en apariencia, subyace lo inalterable, la sustancia permanente que nos hace ser como somos, -y no otros. Cambiar en apariencia adaptándose a las circunstancias es sensato y necesario, pero pretender cambiar esa frecuencia rítmica constante y esencial es como pretender que nuestro corazón siga latiendo a golpe de martillazos.
"La vida hace los caracteres con su acción laboriosa, y también los modifica temporalmente, o los desfigura con la acción explosiva de un caso terrible y anormal. Un cobarde puede llegar hasta el heroísmo en momentos dados, y un avaro a la generosidad."