"A finales de 1876, el profesor Franz Boll (1849-1879) descubrió que la capa externa de la retina posee un color púrpura. Halló que esta superficie se blanqueaba al ser expuesta a la luz, pero retomaba su color original en la oscuridad. Este color púrpura, que Boll llamó sehpurpur (púrpura del ojo), desaperece inmediatamente después de la muerte"
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sábado, 13 de junio de 2015

Bassesse

 Mi mamá me parió en una nube 
                y luego bajó a dar de comer a las plantas.











  Kevin Johansen & Lila Downs, Baja a la Tierra---->[ver/escuchar]

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Rayo perdido en alta mar

Ya no siento que me ahoga la nostalgia
y me encuentro cansado de llorar.
Ya no importará más quien gane
y no quiero de esta fuerza escapar.
Volaré por las estrellas una a una
en el brillo de tu cara y tu mirar.
Pediré al sol que toda mi fortuna 
sea un rayo perdido en alta mar.

Sin saber que no me vale,
sin saber que no me sirve.

Ahora siento que llegó el día, 
que tengo ganas de vivir,
de atravesar los muros y ruinas
que aunque pase el tiempo están ahí,
y florecer como un hombre nuevo
sin miedo a las tragedias por venir.
Regalarle a la vida todo el fuego
de tus ojos y tus ansias de vivir.

Iba vestida la aurora con rayos de sol
y en los cabellos prendida llevaba una flor...

Jesús de la Rosa Luque (In memoriam)
[Triana: Llegó el día, 1983]

jueves, 6 de noviembre de 2014

Pena de ouïe

Pena Louïe, (paso pena de louïe...). ¿Sabes, Louïe? te echo de menos, Louïe. Un vacío aquí y otro allí, palabras, paseos sin ti... Pasará, (aunque quede aún tanto aquí). 
Y si vuelve a amanecer, no habrá nunca más un cielo de azul tan azul: azul de Louïe.
Y si vuelve a amanecer, no será en el mismo cielo de azul sobre azulazul de Louïe. 
Y por mucho amanecer, no veré ya el mismo cielo, azul contra azul: azul de Louïe.
Y vuelve a amanecer y me encuentro en otro cielo, no doy con su azul: azul de Louïe.
Y con cada amanecer me propongo un nuevo cielo, y pierdo el azul: azul de Louïe...


[Miguel Bosé: Azul de Louïe, del álbum Laberinto, 1995]

jueves, 18 de septiembre de 2014

My own Recipes (nº2)

Cuando los sueños te acercan aquí, una realidad perdida se vuelve cauce líquido. Y no queda nada salvo la imagen que con tu pensamiento solo evocas cada vez que pides o cada vez que aceptas un trocito de calendario donde anotar tus horas. Puede ser el cartón, con una imagen de rosas rojas en su anverso, alargado, cuadrado o tri angular, en vórtice muerto, que observas a lo lejos con esos números que indican que cada día es único en su aroma. Y lo ves pasar todo como lo ve el piloto que cae desde un abismo estrellado, en salto mortal hacia otra nube sin techo, tan cerca del suelo que engaña al ojo la forma del fondo. Y te preguntas para qué todo y te respondes para nada y para mucho tal vez, quedándote en eco, en voz disforme y acorchada, como los míos-tuyos-suyos que te devoran por dentro faciendo vida, naciendo de la muerte a secas o de una podredumbre que florece en tibia mariposa. Te quedas muerto o dormido o sin vela y con rumbo fijo hacia ese abismo que nos ensimisma. Te quedas fijo -tú- como estatua de sal que de tanto giro se vuelve tuerca. Te quedas muerto y dormido soñando y sabiendo que todo gira a tu alrededor y todo descansa manso sobre tu eje. Mirando esa imagen te quedas dormido con el brillo en los ojos, sabiendo de sueños y de pesadillas, de luz y de sombras, de caras y bruces. Y distingues palpas intuyes -qué paradoja- y compruebas al fin que en el fondo se ha desgajado la forma.


[¡Hasta pronto, lectores/pasajeros anónimosylenciosos!]

martes, 22 de abril de 2014

...a vueltas con el Azul

"Que ese cielo azul que todos vemos -decía mi maestro- y al que todos llamamos azul produzca en cada uno de nosotros la misma sensación de azul, es algo improbable, y, desde luego, difícil de probar: Que el número de vibraciones del éter, que en el mundo físico corresponde a nuestra sensación de azul, sea el mismo para todos, es algo que, después de aceptado, en nada ahonda ni aumenta, ni disminuye, ni funda, ni suprime nuestra sensación de azul. Porque si la verdad es una, es una para cada uno. Y no veáis en esto que os digo la más leve contradicción. Vedla, en cambio, muy grave, en pensar más allá de cada uno una verdad igual para todos; porque sería la más arbitraria de todas las hipótesis. (...)"

A. Machado (J. de Mairena: Sobre la objetividad)