"A finales de 1876, el profesor Franz Boll (1849-1879) descubrió que la capa externa de la retina posee un color púrpura. Halló que esta superficie se blanqueaba al ser expuesta a la luz, pero retomaba su color original en la oscuridad. Este color púrpura, que Boll llamó sehpurpur (púrpura del ojo), desaperece inmediatamente después de la muerte"

sábado, 12 de mayo de 2012

Ya no ganan los más fuertes, sino los más rápidos

Pero, ¿qué se gana siendo más rápido?
Supongo que los lentos o menos rápidos estamos especializados en restar. Sabemos que para llegar a conocer algo necesitamos tiempo y una dosis más o menos elevada de concentración, que sería imposible alcanzar mediante la multitarea o exceso de ruido informativo. También somos conscientes de que menos es más: sabemos que nuestro tiempo es limitado y, por tanto, experimentamos a diario los beneficios de la renuncia. Intuimos que nuestra atención es un recurso escaso, y precisamente por eso, huimos de la sobrecarga informativa.
Hay gente que puede vivir creyendo que la suma, además de acumulativa, es ilimitada. Los que no hacen más que correr, los que ganan en esta sociedad gobernada por la prisa y la acumulación de objetos y datos, son sin duda los más fuertes pero también los menos libres.


1 comentario:

Manuel María Torres Rojas dijo...

Tú y tu cuaderno de bitácora sois un inteligente trabajo en marcha. No me gustan los ditirambos ni los desmesurados elogios y auto-bombos bloggerinos. Pero...¡qué grata sorpresa! ¡Voto a Bríos!